Home 5 Collaboration 5 comala capitulo 7

comala capitulo 7

En la Comunidad Alfarera de Aprendizaje, uno de nuestros proyectos
más longevos, partimos del aprendizaje de artesanå a artesanå como estrategia para fortalecer y perpetuar la tradición. En espacios de confianza donde todås somos familia, maestrås y aprendices, exploramos colectivamente con las manos, el cuerpo, la palabra y el barro. Al mismo tiempo, expandimos los conocimientos hacia otras áreas como la de salud, costos, o el cuidado del territorio. Las semillas de COMALA se convierten en COMALITAS, germinando en otros territorios.

Después de un gran ciclo de siete años con sesiones mensuales y actividad constante, decidimos hacer una pausa. En realidad, fue una pausa activa que tenía como fin cuidar lo cultivado hasta ahora y permitir que el suelo regenerara sus nutrientes y volviera a ser fértil. De esta manera, podíamos prepararnos para lo que siguiera.

2025 fue un año para volver la mirada atrás, revisar y asentar lo que había crecido: diversas metodologías participativas, ejercicios innovadores de experimentación con el barro, cientos de nuevas piezas, viajes y visitas a territorios nuevos y conocidos, juegos con errores valiosos, aunado a las múltiples formas que implementamos para compartir y escucharnos con una generación de artesanås, que aportó y acumuló una enorme riqueza de conocimientos, experiencias y aprendizajes.

Como Equipo Coordinador nos dedicamos a tres grandes procesos autorreflexivos: el primero, crear la Cosecha de Cosechas, una compilación de los ejercicios, dinámicas y experimentos desarrollados en COMALA desde su inicio. El segundo, nutrir y afinar nuestra herramienta pedagógica La Montaña, con la que nos hemos acompa- ñado estos últimos años. El tercero, mapear el campo de trabajo de COMALA mediante la herramienta del Ecociclo: un proceso que invita a observar qué está naciendo, qué necesita cuidado, qué pide cierre y qué puede renovarse.


El proceso puede ayudarnos a visualizar dónde estábamos después de siete años: para filtrar, priorizar y —finalmente—planificar las acciones de los tiempos por venir.

Durante este reposo vivo surgió la oportunidad de abrir camino, junto al maestro Rodolfo Pérez, a una nueva generación de Guardianås del Barro en Ixtlán de Juárez. Así nació COMALITA, un espacio donde se comparten y traspasan conocimientos de una generación a otra.

Fue importante dedicar tiempo y energía a potenciar las habilidades de lås alfarerås para compartir sus saberes y poner en práctica algunos métodos explorados en COMALA, pero en otros espacios. Algunås deleitaron a lås asistentes en los Talleres en la Terraza de la Cooperativa, dirigidos al público en general, otrås en compartencias durante la gira del documental Amelia.

Darle tiempo a la tierra —y a los procesos colectivos— es también una forma de invertir en el futuro.

—Megan Martin
Coordinadora de COMALA

EN